Facturas y pagos bajo control
Sabes en todo momento quién ha pagado y quién no ha pagado.
Una factura impagada rara vez es mala voluntad del cliente, más a menudo un detalle olvidado por las dos partes. Pero insistir parece incómodo, así que el dinero queda pendiente, sobre todo cuando trabajas solo.
Dile a la asistente a quién le facturaste cuánto. Ella mantiene la lista y señala los pagos atrasados, y redacta un recordatorio suave.
Introduce tus facturas abiertas, y ella señala cuándo hay que reclamar el pago.