Dos horas al día en mensajes
Respuestas, visados, recordatorios, la ronda diaria de pequeñas peticiones. Cada una parece menor, pero al llegar la tarde el trabajo que de verdad mueve el negocio se ha vuelto a quedar para mañana.
Hermes redacta respuestas con tu voz. Tú las revisas y envías, o le pides que las rehaga. Minutos en lugar de horas.