La semana cerrada en cinco minutos
El viernes ves todo el cuadro, no retazos.
Sin repaso, la semana se disuelve: ya no sabes qué ha avanzado y qué se ha atascado. Cinco minutos de perspectiva devuelven la sensación de control y hacen subir lo que está cerca de torcerse.
Pide el balance de la semana. Hermes reúne: lo que has cerrado, qué compromisos quedan abiertos, qué clientes y facturas se han quedado callados, qué hay que posponer a la semana siguiente.
Cada viernes, pide el balance de la semana y planifica el lunes a continuación.